“Un integrante de las fuerzas de operaciones especiales del Ejército de Ucrania contactó con un residente de Crimea a través de Telegram haciéndose pasar por un oficial del FSB y ofreciéndole trabajo en la agencia”, especificó el organismo en un comunicado.
El ente detalló que, como prueba de aptitud, el hombre debía llevar un altavoz de audio portátil con función de grabación a la sede de la Dirección del Servicio de Seguridad para la República de Crimea y la ciudad de Sebastopol, supuestamente para poder identificar a «traidores».
Sin embargo, tras su detención en el puesto de control de entrada al edificio se determinó que el dispositivo era en realidad un artefacto explosivo casero, especificó la entidad.
Desde el FSB indicaron que, según el plan de los servicios especiales ucranianos, la detonación habría matado no solo a los empleados del servicio de seguridad territorial, sino también al propio autor del atentado, quien desconocía su implicación real en el crimen y estaba siendo utilizado como terrorista suicida.
Las autoridades de seguridad acotaron que ya fue identificada la persona líder del ataque la cual había reclutado a quien debía ser su autor material.
Al mismo tiempo, alertaron a la ciudadanía para que no caiga en los engaños de individuos los cuales emplean técnicas de manipulación psicológica para hacerse pasar por agentes del orden.
“El régimen de Kiev utiliza a ciudadanos rusos para cometer actos de sabotaje como terroristas suicidas. Esto permite a los servicios de inteligencia ucranianos deshacerse de testigos indeseados y evitar pagarles las recompensas prometidas», concluyó el FSB.
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