Se trata, señaló en un comunicado, de una acción “del imperio norteamericano contra la economía, la independencia y la soberanía del pueblo y el gobierno de Cuba”.
Opina que la orden ejecutiva estadounidense que faculta la imposición de aranceles punitivos a cualquier país que venda petróleo a la Isla, es “una nueva medida coercitiva unilateral, de naturaleza fascista, criminal y genocida; que busca claramente estrangular la economía cubana imponiendo un bloqueo petrolero”.
La acción ilegal, agrega, utiliza falsos pretextos y busca provocar un levantamiento de la población cubana con el fin de imponer un nuevo régimen alineado con los intereses de Estados Unidos.
“Ante esta nueva arremetida imperial, rescatamos la enseñanza de Cristo: No hagas a otro lo que no quieres que hagan contigo. Los gobiernos soberanos y los pueblos y tenemos derecho a que se respete nuestra libre determinación, nuestra soberanía y la independencia en nuestras decisiones”, afirma.
“Llamamos a levantar nuestra voz solidaria y consciente, forjando tejidos de unidad para expresar nuestra solidaridad con Cuba y el total rechazo al fascismo y la agresión permanente y sostenida contra la Isla, que pone en riesgo la paz y la estabilidad internacional”, sentencia.
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