En declaraciones a la agencia de noticias Shehab, el galeno alertó sobre las repercusiones de las catastróficas condiciones de salud en el enclave costero, donde viven más de dos millones de personas.
Enfatizó que miles de heridos y enfermos necesitan urgentemente tratamiento fuera de Gaza.
Sin embargo, cuestionó los mecanismos de salida impuestos por Israel, que describió como “muy difíciles y complejos”.
Aunque dio la bienvenida a la reapertura ayer del cruce fronterizo de Rafah para la salida de pacientes, destacó que, según las cifras aprobadas, se necesitarán años para evacuarlos a todos.
Al respecto, detalló que entre aquellos que necesitan asistencia en el exterior se encuentran unos cuatro mil 500 menores y una cantidad similar de pacientes con cáncer.
Más de mil 300 personas murieron en la Franja mientras esperaban salir para recibir tratamiento, señaló el especialista, tras recordar que Israel cerró Rafah en mayo de 2024.
Atribuyó la crisis del sector a la destrucción de centros médicos y hospitales por parte del Ejército israelí, así como a su impedimento a la entrada de suministros, equipos y medicamentos.
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