Según un comunicado conjunto de la sociedad civil de Kivu Norte y organizaciones locales de mujeres, el desastre se produjo por una grave erosión debido a las operaciones mineras ilegales llevadas a cabo bajo control de los rebeldes de la Alianza del Río Congo-Movimiento 23 de Marzo (AFC/M23).
El mensaje, publicado por Radio Okapi, exige el cierre inmediato de los yacimientos, tras una tragedia que sepultó a cientos de mineros artesanales, además de comerciantes, mujeres y niños que estaban en el lugar.
Varias víctimas fueron arrastradas por las crecidas de los ríos Mumba, Osso y Rushoga, lo que dificultó enormemente las operaciones de búsqueda y rescate.
El Gobierno de RDC emitió un comunicado el fin de semana en el que lamentó el incidente y denunció los trabajos forzados en la mina, así como la explotación desenfrenada e ilegal de los recursos naturales congoleños, por parte de la AFC/M23 y Ruanda.
Señaló que esas labores se realizan en un entorno carente de normas de seguridad y recordó que en junio de 2025 más de 300 civiles perdieron la vida en circunstancias similares en la misma zona minera, por lo que catalogó la situación como “un patrón recurrente de poner en peligro a la población civil”.
El Gobierno remarcó que la zona minera de Rubaya fue clasificada como “zona roja”, por lo que están prohibidas todas las actividades de extracción y comercialización de sustancias minerales, incluida la minería artesanal; de ahí que las acciones en ese sitio constituyen una violación de la ley.
Añadió que “las actividades mineras llevadas a cabo en este contexto de ocupación armada constituyen un sistema estructurado de saqueo y explotación ilegal de los recursos naturales, integrado en una cadena de suministro ilícita a gran escala”.
Precisó que esta abarca desde la extracción hasta la comercialización fraudulenta de minerales en beneficio de Ruanda, como refleja el hecho de que entre 112 y 125 toneladas de coltán que se extraen mensualmente en Rubaya, son transportadas exclusivamente a Ruanda sin autorización ni trazabilidad.
Agregó que Kigali aumentó en más del 200 por ciento las exportaciones de coltán entre enero y junio de 2025, cifras que no guardan relación con sus reservas naturales conocidas.
El comunicado enfatizó, asimismo, en que estos recursos alimentan directamente una economía de guerra.
Según Radio Okapi, los rebeldes recaudan impuestos que generan hasta un millón de dólares al mes.
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