El arresto, según detallaron las fuentes, ocurrió durante el desplazamiento de una patrulla israelí por la zona, y los jóvenes fueron trasladados hacia el interior de los territorios ocupados, sin que hasta el momento se conozcan las causas de su arresto ni su paradero.
En la misma jornada, fuerzas de ocupación israelíes incursionaron en varias áreas de Quneitra, en una nueva violación del Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974.
De acuerdo con medios locales, una unidad israelí compuesta por cuatro vehículos militares ingresó en la ciudad destruida de Quneitra y avanzó por el eje vial que conecta la aldea de Rasem Al-Rawadi con Tel Krum Jaba, antes de penetrar en la localidad de al-Samdaniyah al-Sharqiyah y retirarse posteriormente.
La fuente añadió que, el día anterior, fuerzas israelíes realizaron infiltraciones en Jabata al-Khashab y Ufania, ambas localiddaes situadas en el norte de la provincia.
Desde la salida del poder del gobierno de Bashar al-Assad, en diciembre de 2024, las acciones israelíes se intensificaron, con incursiones casi diarias en zonas rurales de Quneitra y Deraa, acompañadas de arrestos arbitrarios y severas restricciones a la población civil.
Aunque algunos detenidos fueron liberados posteriormente, otros continúan bajo custodia.
Las fuerzas de ocupación imponen además limitaciones estrictas al movimiento de los habitantes, lo que priva a las comunidades locales del acceso a recursos naturales y reduce considerablemente las tierras disponibles para la agricultura y el pastoreo.
En los últimos meses, decenas de personas murieron o resultaron heridas como consecuencia de disparos y bombardeos del ejército israelí en el sur de Siria.
Entre los episodios más graves figura el ataque contra la localidad de Beit Jann, en las laderas del monte Hermón, en la campiña de Damasco, que dejó 13 muertos y alrededor de 25 heridos.
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