Durante el primer año de gestión de su titular, Roberto Ángel Salcedo, su administración muestra un giro sustantivo respecto al modelo tradicional, al desplazar el centro de gravedad de la acción cultural más allá de Santo Domingo y Santiago de los Caballeros, históricamente concentradoras de la inversión y la programación.
De acuerdo con esa cartera, el balance de este período refleja una gestión marcada por la revitalización de la identidad, la ampliación de los programas de formación artística y una apuesta por las industrias culturales y creativas como componentes estratégicos del proyecto país.
Resalta que, desde los primeros meses, Salcedo emprendió un recorrido sistemático por las 31 provincias y el Distrito Nacional, con encuentros comunitarios, levantamientos técnicos y diagnósticos de infraestructuras culturales.
En un lapso de 10 meses, se visitaron más de 90 territorios con el objetivo de identificar carencias históricas, reactivar espacios y construir agendas locales de trabajo junto a gestores culturales y autoridades comunitarias.
Este enfoque territorial quedó formalizado en el Plan Estratégico Institucional 2025–2028, concebido como hoja de ruta para la reorganización del sistema público cultural.
El plan se sustenta en consultas territoriales, estudios internacionales, la Encuesta Nacional de Consumo Cultural 2024 y los Diálogos Culturales. Una de las acciones más visibles del año fueron los programas Calle Cultura y Tardes de Parque, que dinamizaron espacios públicos en municipios del norte, sur y este del país.
De forma paralela, la Orquesta Filarmónica de Santo Domingo amplió su circuito de presentaciones fuera de la capital, reforzando la premisa de que la programación artística de alto nivel debe ser accesible a toda la población.
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