Esta práctica resume su trayectoria artística y su mensaje de superación. Nacida sin brazos, Al-Bastati convirtió desde la infancia las limitaciones físicas en un impulso creativo.
Sus obras, elaboradas principalmente sobre vidrio y seda, recrean escenas de la vida cotidiana y abordan temas humanos y espirituales, con especial presencia de símbolos vinculados al mes sagrado de Ramadán.

En declaraciones a Prensa Latina, la artista explicó que su participación en el bazar representa un reencuentro con el público tras años dedicados al trabajo artístico y a exposiciones.
Mi objetivo es comunicarme con la gente y compartir mi experiencia, más allá del aspecto comercial, señaló.
Graduada de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Damasco, Al-Bastati desarrolló una técnica propia en la pintura sobre vidrio, un soporte que requiere alta precisión y control. Cada obra refleja un proceso prolongado de paciencia y constancia, y constituye un testimonio de resiliencia personal.
Su trayectoria incluye exposiciones colectivas e individuales dentro y fuera de Siria, con presentaciones en países como Ucrania, el Reino Unido y Jordania. En 2018 realizó su primera exposición individual donde presentó 33 pinturas sobre vidrio inspiradas en la naturaleza y en los paisajes de la antigua Damasco.
Al-Bastati subraya que aspira a ser reconocida por su obra artística y no por su discapacidad, al considerar el arte como una vía para trascender las barreras físicas y transmitir un mensaje universal de voluntad y creatividad.
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