La apertura del Consulado en Nuuk está prevista para el viernes, una señal política de París de respaldo a Dinamarca frente a la insistencia de Trump en que ese territorio ártico constituye un interés vital para Washington.
Las tensiones han bajado después de que el jefe de la Casa Blanca anunciara un acuerdo con la OTAN relacionado con la presencia estadounidense en Groenlandia, cuyos habitantes subrayan su derecho a la autodeterminación y su rechazo a caer bajo el control de la potencia norteña.
Macron recibió a finales de enero en el Elíseo a la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y a su par groenlandés, Jens Frederik Nielsen, a quienes reiteró su solidaridad.
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