En un comunicado divulgado por la Agencia Nacional Libanesa, Aoun afirmó que esta acción constituye “una flagrante violación de la soberanía libanesa, un delito ambiental y sanitario contra los ciudadanos libaneses y sus tierras, y una continuación de los repetidos ataques israelíes contra el Líbano y su pueblo”.
El mandatario advirtió que estas prácticas ponen en peligro la salud de la población y amenazan el medio ambiente, al afectar directamente las tierras agrícolas y los medios de vida de los habitantes del sur del país.
Aoun exigió que la comunidad internacional y las organizaciones pertinentes de Naciones Unidas asuman su responsabilidad para detener estas acciones y garantizar la protección de la soberanía libanesa.
Asimismo, ordenó al Ministerio de Asuntos Exteriores preparar un expediente documentado, en coordinación con los ministerios de Agricultura, Medio Ambiente y Salud Pública, con vistas a emprender las medidas legales y diplomáticas necesarias y presentar denuncias ante los organismos internacionales competentes.
De acuerdo con reportes locales, aviones israelíes rociaron en más de una ocasión zonas agrícolas del sur del Líbano con sustancias químicas desconocidas.
El Ministerio de Agricultura libanés anunció que está realizando pruebas para determinar la naturaleza de estos productos y evaluar su posible impacto en la agricultura, el medio ambiente y la salud pública.
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