Señaló en una declaración que la medida se añade a una serie de acciones como el robo de buqes petroleros con destino a Cuba y la suspensión parcial y exigencia de cobros elevados por visas para cubanos.
“El régimen imperial, rabioso y decadente, agobiado por la aguda confrontación civil interna, ha escalado su retórica y agresión militar contra Nuestra América, calificando a Cuba como una ‘amenaza inusual y extraordinaria’ a su seguridad nacional, para imponer sanciones extraterritoriales y presionar por un cambio de gobierno”, afirma.
Considera extrema hipocresía que el país con el ejército más grande del mundo, único que ha arrojado bombas nucleares sobre mujeres y niños, que ha agredido a más países que cualquier otro en la historia, acuse a un pueblo digno y pacífico de amenazarlo.
Apunta que las agresiones de Washington contra Cuba humillan a cada ser humano en el planeta, pisotean las normas internacionales y socavan cualquier posibilidad de civilización humana basada en el respeto y paz entre los pueblos.
ªEl odio de Marco Rubio y la cobardía matonesca de Trump golpean con mayor dureza a los niños cubanos, porque convierten el bloqueo financiero y energético en escasez cotidiana”, denuncia.
Añade que someter a la niñez a carencias evitables no es una herramienta diplomática, es una injusticia que deja cicatrices y compromete el futuro de un país al sacrificar a sus niños por decisiones tomadas en Estados Unidos.
“Pretenden imponer por la fuerza lo que no logra convencer, castigan a un pueblo entero para exhibir poder y convierten la necesidad humana en herramienta de chantaje. No es firmeza, es crueldad; no es liderazgo, es desprecio por la dignidad”, señala.
“Todas Somos Micaelas” llama a la humanidad consciente a rechazar a coerción, romper el silencio cómplice y afirma que ningún interés geopolítico justifica el daño deliberado a civiles.
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