«Vladimir Putin subrayó que, en esta situación, actuaremos de manera ponderada y responsable, basándonos en un análisis minucioso de la situación general en materia de seguridad. Seguimos abiertos a buscar vías de negociación para garantizar la estabilidad estratégica», afirmó el funcionario.
Ushakov detalló que el tema del fin del acuerdo y su implicación global fue abordado este miércoles por el jefe de Estado ruso y su homólogo de China, Xi Jinping, durante una videoconferencia donde ambos mandatarios analizaron tópicos de la agenda bilateral y la internacional.
Asimismo, el asesor del Kremlin añadió que Moscú aún no ha recibido una respuesta clara por parte de Washington a la iniciativa del líder ruso, según la cual las partes seguirán respetando durante un año las restricciones establecidas en el acuerdo.
Previamente, el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, detalló la víspera que su país no puede inhibirse de analizar con Estados Unidos las implicaciones del potencial nuclear de sus aliados en Europa para el futuro sistema de estabilidad estratégica. «Para nosotros es importante que, al debatir sobre el futuro sistema de estabilidad estratégica, no podamos abstraernos del potencial nuclear de los aliados de Estados Unidos en Europa, concretamente, el Reino Unido y Francia”, afirmó el vocero del Kremlin en declaraciones a la prensa.
En ese sentido, Peskov dejó claro que, sin estas condiciones, “no serán posibles futuras discusiones», mientras recordó que el mandatario del gigante euroasiático ha hecho referencia a esta situación «en repetidas ocasiones».
Las declaraciones de ambos funcionarios de la Presidencia rusa llegan a penas horas antes de la expiración del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas.
El documento tuvo su rúbrica el 8 de abril de 2010 por los entonces presidentes de Rusia, Dmitri Medvédev, y de Estados Unidos, Barack Obama, asimismo, se prorrogó sin condiciones previas por cinco años en febrero de 2021.
En virtud del acuerdo, las partes se comprometían a reducir sus fuerzas nucleares activas a 700 portadores, mil 550 ojivas nucleares y 800 lanzadores.
Moscú suspendió en febrero de 2023 su participación en el pacto, debido a que Washington «destruyó la base legal en materia de control de armas y seguridad» al poner a actuar la infraestructura militar de la Alianza Atlántica en contra de Rusia.
No obstante, las autoridades de la nación eslava siempre han declarado la intención de cumplir con las restricciones previstas dentro del plazo de vigencia del acuerdo.
En septiembre del pasado año, el jefe de Estado ruso afirmó que Moscú está dispuesta a seguir adhiriéndose al tratado durante un año más tras su expiración, si Washington adopta una medida similar.
Al comentar la iniciativa de Rusia, el mandatario estadounidense, Donald Trump, la calificó inicialmente de «buena idea». Sin embargo, posteriormente no ha mostrado preocupación por la posible expiración del Tratado.
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