En un comunicado, el alto mando militar señaló que, en esta conmemoración, Día de la Dignidad Nacional, invita cada año a “una reflexión crítica y profunda” sobre cómo un revés o eventual infortunio puede convertirse en cimiento, fuerza e impulso para alcanzar un objetivo supremo.
Afirmó que, el Ejército Unido Libertador de la época independentista, hoy Fuerza Armada Nacional Bolivariana del siglo XXI, continúe demostrando “su irreductible resiliencia y la virtud de fortalecerse ante la adversidad, transformando las dificultades en valiosas oportunidades para sembrar futuras victorias”.
El general en jefe venezolano resaltó que, a 34 años de la heroica jornada de los osados hombres y mujeres con brazalete tricolor, “reafirmamos el compromiso de continuar acrisolando el Proyecto Bolivariano que hoy conduce nuestra Comandante en Jefe, Delcy Eloina Rodríguez Gómez”.
Subrayó que, al igual que en tiempos pretéritos, los hijos e hijas de Bolívar y Chávez, con el honor y la dignidad intactos, “ratificamos la determinación de seguir defendiendo la soberanía, integridad y paz de esta hermosa Nación”.
Padrino indicó que el Día de la Dignidad Nacional quedó grabado en la memoria colectiva aquella madrugada del 4 de febrero, cuando un valiente soldado irrumpió el curso de la historia para catapultarse con la honrosa y templada frase: «Lamentablemente, por ahora, nuestros objetivos no han sido alcanzados».
El vicepresidente sectorial de Soberanía Política, Seguridad y Paz manifestó que esa “contundente expresión” se convirtió en un grito rebelde de futuras luchas contra las políticas económicas neoliberales que sometieron al pueblo venezolano a la pobreza, miseria y exclusión, un exordio del proyecto nacional.
Refirió que años más tarde tomó la forma de una revolución pacífica, participativa y protagónica, basada en los principios de la Constitución Nacional de 1999, con la cual Venezuela se constituyó en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia.
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