Youssouf, mediante un comunicado, subrayó que el ataque reivindicado la víspera por los rebeldes de la Alianza del Río Congo-Movimiento 23 de Marzo (AFC/M23) contra la infraestructura ubicada en un importante centro urbano pone en grave peligro a la población civil.
Asimismo, constituye una grave violación del derecho internacional humanitario, en particular de los principios de distinción, proporcionalidad y precaución.
Recordó que, a falta de pruebas objetivas que demuestren el carácter estrictamente militar del objetivo, dicha instalación conserva su presunción de carácter civil y, por lo tanto, goza de plena protección en virtud del derecho internacional.
A la luz de los instrumentos pertinentes de la Unión Africana, en particular la Convención de la Organización de la Unidad Africana de 1999 para la Prevención y la Lucha contra el Terrorismo y su Protocolo de 2004, el presidente de la Comisión considera que este ataque podría constituir un acto de terrorismo.
Reafirmó firmemente que los grupos armados no estatales no pueden invocar ninguna justificación política, de seguridad o militar para legitimar actos que tengan como objetivo o pongan en peligro a civiles o infraestructuras civiles.
Dichos actos, recalcó el comunicado, también pueden conllevar la responsabilidad penal individual de sus autores y patrocinadores, de conformidad con el derecho internacional aplicable.
Advirtió que la expansión de las hostilidades a ciudades alejadas de las líneas del frente constituye un importante factor de escalada y plantea riesgos inaceptables para la estabilidad nacional y regional, así como para la ya crítica situación humanitaria en el este de la República Democrática del Congo.
En este sentido, instó a AFC/M23 a cesar de inmediato todas las hostilidades, a renunciar al uso de medios y métodos de guerra indiscriminados y a cumplir estrictamente los compromisos adquiridos en el marco de los esfuerzos de paz en curso.
A ese llamamiento sumó a las partes interesadas a proceder, sin demora y de buena fe, a la plena aplicación del Acuerdo de Doha, como base esencial para un alto el fuego efectivo, una desescalada duradera y la reanudación del diálogo político.
El comunicado reafirmó el compromiso inquebrantable de la Unión Africana con la soberanía, la unidad y la integridad territorial de Kinshasa, así como el apoyo en coordinación con los mecanismos regionales e internacionales pertinentes de todas las iniciativas creíbles encaminadas a restablecer la paz, la seguridad y la estabilidad en la parte oriental del país.
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