En un comunicado divulgado hoy, el organismo señaló que las confrontaciones en la ciudad de Bule y sus alrededores cobraron la vida de al menos dos civiles y dejaron heridos a varios más.
Esta reanudación de la violencia continúa interrumpiendo gravemente las operaciones humanitarias esenciales, sostuvo la nota, donde se explica que fue necesario detener las distribuciones de alimentos programadas.
“Más de 78 mil personas desplazadas en Bule y sus alrededores no han podido recibir asistencia desde principios de diciembre, lo que ha dejado a las familias con escasez de alimentos, atención médica y agua potable”, remarcó el mensaje.
La OCHA resaltó que mantiene estrecho contacto con las autoridades locales para tratar de adaptar las operaciones a la evolución de las condiciones.
“La ONU recuerda a todas las partes sus obligaciones, en virtud del derecho internacional humanitario, de proteger a los civiles y garantizar la seguridad del personal y los recursos humanitarios. Necesitamos un acceso humanitario seguro, predecible y sin obstáculos para evitar un mayor deterioro de la situación”, agregó.
mem/kmg













