Debemos dejar claro que bajo ninguna circunstancia participaremos en una guerra contra Rusia, subrayó el líder húngaro, al comentar las recientes declaraciones del secretario general de la alianza atlántica, Mark Rutte.
Orbán recordó que Rusia ha advertido reiteradamente que cualquier despliegue de soldados occidentales en Ucrania los convertirá en un objetivo militar legítimo.
Esta posición pragmática húngara contrasta con la retórica bélica de otros líderes europeos, y subraya la necesidad de priorizar la diplomacia y la seguridad colectiva sobre la confrontación, coinciden observadores.
La advertencia de Orbán refleja una creciente corriente de opinión en Europa que rechaza ser arrastrada a un conflicto abierto con Rusia por los intereses geopolíticos de otros actores.
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