Durante una entrevista concedida a la televisora TV Aratu, afiliada del Sistema Brasileño de Televisión (SBT) en el estado de Bahía, Lula afirmó que la excarcelación del exgobernante ultraderechista, a quien no mencionó por su nombre, representaría un riesgo para la democracia del país.
“El intento de destruir la democracia brasileña fue real”, afirmó el jefe de Estado, al recordar que Bolsonaro fue condenado a 27 años y tres meses de prisión por su implicación en un plan golpista que incluía el asesinato del propio Lula, del vicepresidente Geraldo Alckmin y del magistrado del STF Alexandre de Moraes.
Al respecto, defendió el veto que impuso al PL da Dosimetria, el proyecto de ley aprobado por el Congreso Nacional para reducir las penas de los involucrados en los actos antidemocráticos del 8 de enero de 2023 contra las sedes de los tres poderes en Brasilia.
Lula afirmó que una eventual derogación del veto presidencial correspondería exclusivamente al Legislativo, pero alertó que una liberación anticipada de los condenados socavaría la credibilidad del máximo tribunal del país.
“No se puede condenar a alguien y, al día siguiente, aprobar una ley para liberarlo o disminuir su pena”, subrayó en la entrevista, citada por varios medios brasileños.
Recordó además que eventuales procesos de amnistía solo pueden debatirse con el paso del tiempo y en circunstancias distintas, como ocurrió tras el golpe militar de 1964, y rechazó cualquier intento de banalizar el sistema judicial.
Antes de retomar formalmente las actividades legislativas, sectores de la oposición, con apoyo de algunos parlamentarios de centro, comenzaron a articular la posible anulación del veto presidencial, aunque aún no existe una fecha definida para esa votación.
Para que el veto del presidente brasileño sea revertido, se requiere una mayoría cualificada de diputados y senadores en sesión conjunta.
Lula viajó este viernes a Bahía para participar en la entrega de ambulancias del Servicio de Atención Móvil de Urgencia, unidades odontológicas móviles y equipamiento para centros de salud básicos, con una inversión estimada en 345 millones de reales (66,1 millones de dólares).
arc/mar













