En un comunicado, Guterres reiteró que los ataques contra civiles y lugares de culto son inaceptables e instó a esclarecer lo sucedido.
Además, transmitió sus condolencias a las familias de los fallecidos y deseó una pronta y completa recuperación a los heridos.
Asimismo, reiteró la solidaridad de la ONU con el pueblo pakistaní y el apoyo a los esfuerzos para combatir el terrorismo y el extremismo violento.
Las autoridades de ese país, incluidos el presidente Asif Ali Zardari y el primer ministro Shehbaz Sharif, condenaron el atentado, expresaron su pesar por la ocurrido y desearon la recuperación de los lesionados.
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