El evento, Patrimonio Cultural Intangible de la Nación desde el 2011, comenzó desde la tarde noche de la víspera a reunir en la céntrica Plaza de la Constitución, zona 1, a los miles de participantes locales y foráneos.
A las 07:30, hora local, los organizadores darán el banderazo de partida de un viaje que tomará la Ruta al Atlántico hacia la Basílica del Cristo Negro.
Una de las cuestiones más llamativas, según la convocatoria, es la creatividad, porque muchos de quienes forman parte del recorrido utilizan disfraces: trajes de personajes de caricaturas, películas, máscaras y otros.
En declaraciones a la prensa, el llamado Zorro Mayor, Eddy Villadeleón, pidió a los pilotos (conductores) que se conduzcan con precaución, respeten la Ley de Tránsito, a las autoridades y sobre todo que eviten el alcohol.
En la versión anterior fuerzas de seguridad reportaron incidentes en la vía, incluidos 37 accidentes y una víctima mortal, lo cual llamó a resaltar la necesidad de precaución.
La Policía Nacional Civil anunció 32 puestos de control en distintos puntos para resguardar a los viajeros y que contarán con el apoyo de al menos 600 agentes hasta las 18:00 de mañana, entre los diferentes elementos.
La capital centroamericana de la fe recibirá a los motociclistas con una misa especial y estos apasionados, como tantas veces, pedirán favores, agradecerán o cumplirán promesas.
La primera peregrinación de este tipo partió en febrero de 1961, cuando Rubén Villadeleón, apodado como Zorro y padre del actual coordinador del grupo, reunió a seis amigos para trasladarse hasta aquel lugar.
Con el paso del tiempo, en México y el continente, crece la expectativa por relacionarse con el fenómeno, uno de los símbolos culturales más arraigados en este país.
Los fondos recaudados con la venta de pulóveres se destinarán nuevamente a equipar escuelas necesitadas, lo cual fortalece la dimensión solidaria de la Caravana.
Esta genera ingresos por el consumo de alimentos, hospedaje y otros servicios en los pueblos por donde pasan los motociclistas.
Así también en Esquipulas, sitio además de descanso para el retorno a la ciudad, por lo que el peregrinaje constituye por otro lado un importante movimiento social y motor de la economía chapina.
jha/znc













