El Ministerio de Agricultura explicó en un informe que los daños fueron resultado de violaciones contra tierras de labranza, agricultores y árboles, especialmente olivos.
Tales incursiones forman parte de una expansión más amplia de los asentamientos impulsada por las políticas israelíes destinadas a consolidar el control sobre el territorio palestino e imponer nuevas realidades demográficas y geográficas en la Ribera Occidental, denunció.
El texto también condenó la decisión de las autoridades de ese país de clasificar como “tierras estatales” a dos mil 600 hectáreas en esa región palestina y de legalizar 140 granjas de colonos judíos.
Según divulgó el pasado mes el Ministerio, en 2025 las pérdidas económicas directas sufridas por el sector agrícola en Cisjordania por los ataques israelíes ascendieron a más de 103 millones de dólares.
Advirtió que la agresión de las fuerzas de seguridad y los colonos de ese país también dañaron las cadenas productivas, aumentaron los costos y las tasas de pobreza entre los campesinos y sus familias.
La cartera señaló que la campaña representa una amenaza existencial para la agricultura palestina, un golpe directo a la seguridad alimentaria nacional y un ataque deliberado a los medios de vida de muchas personas.
Las agresiones ocurridas el pasado año no son incidentes aislados o daños colaterales, sino que representan una política sistemática dirigida a la tierra, el agua y los recursos naturales palestinos, subrayó.
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