A la sala Accor Arena de la Ciudad de la Luz la campeona olímpica de Río de Janeiro 2016 llegó sin la condición de favorita al podio, frente a figuras como la neerlandesa Joanne Van Lieshout, la japonesa Kirari Yamagushi y la kosovar Laura Fazliu, pero la veterana sudamericana supo reverdecer laureles para lograr un oro inesperado.
En semifinales, Silva salvó el escollo representado por Yamagushi, octava del ranking de los 63 y reina de Asia en 2024, y en la final despachó temprano por Ippon a la mongola Lkhagvatogoo Enkhriilen, doble medallista mundial en la categoría inferior, los 57 kilogramos. La brasileña agrandó su leyenda con la dorada en el Grand Slam de París, sumándola a un palmarés que incluye, además del título olímpico de hace una década, el bronce por equipos bajo los cinco aros en París 2024, dos coronas mundiales y otras cinco preseas planetarias.
Silva fue la única latinoamericana en el podio en la primera jornada de la edición 52 del prestigioso certamen, que atrae a 488 judocas de 78 países.
Su compatriota Larissa Pimienta en los 52 y el cubano Jonathan Charón en los 60 quedaron a las puertas del bronce, al perder en las discusiones de ese metal.
Pimienta no pudo con la alemana Mascha Ballhaus, en un cerrado combate decidido por Hansoku-Make (tres amonestaciones), mientras que el antillano cedió en otro gran duelo en el punto de oro ante el kazajo Aman Bakytzhan.
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