Durante su discurso ante el pueblo iraní, Jamenei recordó que la victoria de la revolución en 1979 permitió liberar al país de la injerencia extranjera y reafirmar su soberanía nacional.
El líder persa sostuvo que la verdadera fortaleza de la nación no radica únicamente en el poderío militar, sino en la voluntad y la resistencia del pueblo. La fuerza de la nación depende más de la determinación popular que de los misiles y los aviones, afirmó.
En ese contexto, instó a los ciudadanos a demostrar nuevamente su firmeza en los distintos acontecimientos y a no permitir que el adversario mantenga expectativas de presión o desestabilización. Si el enemigo no pierde la esperanza, la nación seguirá expuesta a la opresión y la agitación; por eso, sus esperanzas deben ser destruidas, recalcó.
La Revolución Islámica de 1979, encabezada por el ayatolá Ruhollah Jomeini, puso fin al régimen del sha Mohammad Reza Pahlavi y dio origen a la República Islámica de Irán. Cada año, entre el 1 y el 11 de febrero, el país celebra diversas actividades para conmemorar este acontecimiento histórico.
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