«Participaremos en esta Junta sin falta, a nivel presidencial», afirmó el mandatario belaruso al margen de una reunión con el secretario de Estado del Estado de la Unión de Rusia y Belarús, Serguéi Gláziev.
Al respecto, Lukashenko supuso que la cumbre presidencial podría celebrarse fuera de Washington, «posiblemente en algún lugar de Europa o de Oriente Medio, como Israel», o, incluso, en Turkiye.
En ese sentido, agregó que Minsk prevé llevar a cabo un trabajo serio si participa en el mecanismo, adhiriéndose a una postura soberana, y compartida con Moscú.
«Por supuesto, esta posición, tanto de Rusia como de Belarús, será única. Elaboraremos esta posición porque tenemos visiones idénticas», remarcó, al tiempo que enfatizó la importancia de no someterse a influencias externas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el pasado 16 de enero la formación del Consejo de Paz para Gaza, al cual invitó para su participación a líderes de varios países, entre ellos Rusia y Belarús.
La iniciativa tiene como premisa resolver conflictos a nivel mundial, comenzando por la Franja de Gaza, y será presidida de forma vitalicia por el jefe de la Casa Blanca.
Su creación fue refrendada por Naciones Unidas al quedar incluida en el plan de paz de 20 puntos para el enclave palestino, aunque el organismo internacional le otorgó un mandato limitado, circunscrito a la Franja y vigente hasta 2027.
En ese entramado, varios diplomáticos advirtieron que el establecimiento de dicho Consejo podría perjudicar la labor de la ONU.
El 22 de enero, Trump y representantes de varios países, que aceptaron unirse al Consejo de Paz, firmaron la Carta fundadora del organismo durante una ceremonia celebrada en la ciudad suiza de Davos, al marguen del Foro Económico Mundial.
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