«Por supuesto no aceptamos estas acusaciones, no estamos de acuerdo con ellas. Las consideramos parciales e infundadas y las rechazamos categóricamente», afirmó el vocero del Kremlin ante la prensa.
El pasado sábado autoridades de Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Suecia y Francia difundieron una declaración conjunta en la que afirmaron que Navalni habría sido presuntamente envenenado con «epibatidina», una toxina que se extrae de la piel de las ranas dardo venenosas ecuatorianas.
Según precisaron desde las naciones europeas, las conclusiones se basaron en análisis de muestras de sangre de Navalni.
Frente a ese contexto, los representantes de dichos países acusaron a Rusia de una supuesta violación de la Convenciones sobre las Armas Químicas y de las Armas Biológicas y Toxínicas.
En respuesta, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores del gigante euroasiático, María Zajárova, consideró dichas declaraciones como «un bulo informativo destinado a desviar la atención de los problemas urgentes de Occidente».
“Cuando en Europa deberían estar presentando los resultados de la investigación sobre los gasoductos Nord Stream 1 y 2, deciden volver a mencionar el caso Navalni”, especificó la vocera de la Cancillería rusa.
Alexéi Navalni falleció el 16 de febrero de 2024 en un centro penitenciario situado en el noroeste de Rusia.
Desde entonces, el Kremlin ha calificado de «escandalosas» e «inaceptables» las afirmaciones de varios líderes occidentales sobre la presunta implicación de funcionarios del Gobierno ruso en la muerte del opositor.
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