El portavoz del Ministerio, Fouad Majali, reiteró el rechazo absoluto de su país a las incursiones por ministros israelíes, parlamentarios y colonos, las que describió como provocaciones destinadas a imponer nuevas realidades en el recinto y a dividirlo temporal y espacialmente.
Majali advirtió sobre las consecuencias de estas acciones contra los lugares sagrados islámicos y cristianos en Jerusalén, y subrayó que Israel no tiene soberanía sobre la Mezquita de Al-Aqsa.
Tales actos constituyen violaciones del derecho internacional y del estatus histórico y legal del lugar, añadió.
El funcionario reafirmó que la Mezquita de Al-Aqsa es un lugar de culto exclusivamente musulmán, y que el Departamento de Awqaf de Jerusalén, dependiente del Ministerio jordano de Awqaf y Asuntos Islámicos, es la única autoridad legal responsable de su administración y de la regulación del acceso.
En otro comunicado emitido hoy, la Cancillería jordana condenó las medidas del gobierno israelí destinadas a anexar territorio palestino ocupado, en particular la decisión de reclasificar tierras en la Cisjordania ocupada como “tierras estatales”.
El Ministerio señaló que estas acciones buscan consolidar la expansión de los asentamientos e imponer una nueva realidad jurídica y administrativa en el territorio ocupado, lo que socava la solución de dos Estados y vulnera el derecho del pueblo palestino a establecer un Estado independiente y soberano en las fronteras anteriores a 1967, con Jerusalén Oriental como capital.
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