Esta jornada en Santa Teresa, en el departamento de Rocha, al este de la capital, el presidente Yamandú Orsi encabezará la celebración, que concluirá con un concierto a ritmo de rock.
La liberación de las fortalezas de Santa Teresa y San Miguel (en Rocha) y de la Fortaleza del Cerro (Montevideo) ocurrió en 1825, gestas que consolidaron los aprestos de independencia y soberanía del país.
La celebración busca reafirmar el valor histórico y simbólico de estas fortificaciones en la construcción de la identidad uruguaya.
El 25 de agosto de 1825 tuvo lugar la Declaratoria de Independencia por el Congreso de la Florida, integrado por representantes de los cabildos de los pueblos de la Provincia Oriental.
La Provincia Oriental proclamaba su independencia del Imperio del Brasil y se declaraba parte de las Provincias Unidas del Río de la Plata «a las que siempre perteneció por los vínculos más sagrados que el mundo conoce».
Es por ello que no se trató de una declaración de independencia de una nación autónoma, aunque expresaba su soberanía.
La Fortaleza de Santa Teresa fue recuperada definitivamente de manos de las fuerzas luso-brasileñas el 31 de diciembre de 1825.
Esta acción fue liderada por el general Leonardo Olivera, cuyas fuerzas tomaron la fortificación por asalto y devolvieron este punto estratégico de la frontera a control oriental.
La ocupación del fuerte de San Miguel ocurrió también como parte de la Cruzada Libertadora.
La emblemática Fortaleza del Cerro cayó en manos orientales luego de la victoria en la Batalla del Cerro, en esta capital.
Las fuerzas comandadas por Manuel Oribe lograron expulsar a los invasores que ocupaban las faldas y la cima del cerro. Fue un paso determinante para el asedio final a Montevideo.
La soberanía uruguaya sobre estas fortalezas quedó ratificada jurídicamente tras la Convención Preliminar de Paz de 1828 y tratados posteriores en 1852.
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