El accidente ocurrió el martes pasado, pero fue solo hoy que las autoridades reportaron una pesquisa en curso para conocer la causa de las filtraciones, qué mineral se extrae y si el yacimiento es legal.
Los mineros percibieron el inicio de las emisiones, pero prosiguieron sus labores, declaró en un comunicado Alfred Alabo, portavoz de la Policía en la región.
Además de las víctimas fatales, otros 26 trabajadores fueron hospitalizados por las emanaciones de óxido de plomo y otros gases asociados tales como azufre y dióxido de carbono, aludió el informante.
La minería ilegal, en particular de oro, es otro de los problemas que enfrenta el gobierno central nigeriano, además de la subversión islamista en el estado nororiental de Borno, la proliferación de bandas de criminales comunes en el sur y el centro de su territorio y la corrupción reinante que plaga la burocracia oficial.
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