La dirección de la Confederación General del Trabajo (CGT) informó que el 92 por ciento de sus cientos de miles de afiliados acataron el paro total.
“Hemos sido consecuentes y responsables en mantener la paz social”, expresó el secretario general de la CGT, Jorge Sola, en una conferencia de prensa posterior, en la que definió a la reforma laboral como un proyecto que “retrocede 100 años”.
El Frente Sindical Unido (FSU), que integran las dos Centrales de Trabajadores de Argentina, la Unión de Obreros Metalúrgicos, el gremio de los aceiteros y otros sindicatos, optaron por realizar la huelga, aunque también una movilización que repletó la Avenida de Mayo y la Plaza de los Dos Congresos.
Para obtener el quorum necesario a fin de abrir la sala, el oficialismo tuvo que aceptar eliminar el controversial Artículo 44, que estipulaba la eliminación o recorte a las licencias por enfermedad o accidente laboral, considerado un abuso sobre el empleado y su familia.
Empero, quedan otras normativas que los sindicatos rechazan tajantemente como el horario de 12 horas sin pago por tiempo extra, el escalonamiento del salario, el pago en productos (en vez de dinero), el fraccionamiento de las vacaciones en siete días, prohibición a huelgas, se pierde la antigüedad y el derecho a negociar el convenio laboral, entre otras.
Un artículo muy contencioso en el debate que se puede extender hasta el amanecer del viernes es el que establece el Fondo de Asistencia Laboral, con el cual el gobierno pretende financiar los despidos de las empresas con la plata de los jubilados.
Con la fragmentación de la oposición, en particular con legisladores peronista que están votando a favor del ejecutivo, la Casa Rosada aspira que logrará la aprobación de la reforma en la cámara baja.
La propuesta también elimina el estatuto de periodista y del personal administrativo de los medios, lo cual deja sin poder jurídico a los profesionales de la prensa.
Si los diputados sancionan las modificaciones, entonces el proyecto vuelve al Senado para su aprobación final, muy probablemente la semana próxima.
El diputado nacional Máximo Kirchner advirtió que la norma en debate “sólo le da más poder a quien ya lo tiene, y empuja al desamparo a millones de argentinos y argentinas”.
Martín Lousteau, legislador de Provincias Unidas, sostuvo que “Argentina necesita una reforma laboral pero no es ésta”, y lamentó que mientras se dice que «no hay plata» para mejorar las jubilaciones, sí haya plata para subsidiar despidos».
En su intervención ante el plenario, el legislador del Frente de Izquierda Néstor Pitrola desmintió hoy que existan “problemas de costos laborales” en el país, como afirma el gobierno.
“El problema son las tasas de interés, la desinversión, la fuga de capitales, la especulación financiera, el vaciamiento de empresas, los impuestos que van al pago de una deuda ilegitima y usuraria. Esos son los problemas, no el costo laboral. Es una burrada y por eso van a fracasar”, vaticinó.
La huelga general que se sintió en todo el país paralizó puertos, el transporte ferroviario y el servicio subterráneo, la gran mayoría de líneas de ómnibus, más de 255 vuelos fueron cancelados, fábricas y oficinas estuvieron cerradas, aunque abrieron tiendas y comercios, no todos, pues no están afiliados a sindicatos.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, calificó el paro general de “extorsivo” y criticó a los sindicalistas, a quienes acusó de buscar “hacerle daño a la Argentina”.
Aunque en general la manifestación llevada a cabo por el FSU transcurrió de manera pacífica, hubo brotes de violencia en las cercanías del Congreso al caer la tarde cuando ya la movilización se había desconcentrado.
Fuerzas policiales arremetieron contra pequeños grupos de manifestantes quienes les lanzaron piedras, y hubo enfrentamientos en la mañana cuando los efectivos bloquearon el Puente Pueyrredón y otras rutas hacia la capital para impedir que más manifestantes se sumaran a la protesta.
Citando al Sistema de Atención Médica de Emergencias, la agencia Noticias Argentinas reportó que hubo seis heridos, tres mujeres e igual cifra de hombres. A su vez, por las redes se está convocando a la ciudadanía a realizar “ruidazos” en varios puntos de Buenos Aires, en esta y próximas noches.
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