Así lo desveló hoy el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, durante un encuentro con embajadores del lejano oriente en la Casa de Asia de Barcelona
Albares se refirió a «una agenda de viajes y mecanismos de diálogo bilateral» que sigue a contactos y reuniones anteriores con esa zona del mundo, y que sigue su curso dentro de la nueva Estrategia Española para Asia y Pacífico 2026-2029.
Al respecto, hizo énfasis en la importancia de los recientes viajes del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a China en tres ocasiones, a India, de donde acaba de regresar (dos veces), a Vietnam y a la visita a China de los reyes Felipe VI y Letizia.
«Estamos llamados a entendernos y a encontrarnos, y desde luego España contribuye decididamente a una Europa con proyección estratégica en Asia-Pacífico, sacando el máximo partido de los acuerdos vigentes y apoyando la conclusión de nuevos instrumentos”, apuntó.
El jefe de la diplomacia española encomió el reciente acuerdo con India, que supone la creación de un área de libre comercio de dos millones de hectáreas.
En un mundo multipolar, como en el que vivimos, el multilateralismo es la única herramienta. Que la cooperación siempre es más fuerte que la confrontación, sentenció Albares.
Al abundar en este sentido, expuso que España se propone una «atención singular» a China, Corea del Sur, Japón e India, además de la mención especial a Vietnam y de Asia Central.
Específicamente, comentó que España está construyendo «una nueva embajada representativa de la relación» con «un país tan importante en los asuntos mundiales».
Además, abrirá una «presencia diplomática permanente» en Uzbekistán, similar de lo adelantado en Armenia y Azerbaiyán, junto con buscar mayor fluidez en los lazos con una comisión interministerial para asuntos de Asia-Pacífico.
mem/ft













