Previamente, las autoridades de la región informaron que un todoterreno con un grupo de turistas chinos había sucumbido bajo el hielo del lago. De las nueve personas que estaban en el medio de transporte, solo una logró sobrevivir.
«Se hallaron los cuerpos de siete personas. Se planean trabajos de buceo», indicó la entidad de Emergencia en un comunicado, en el cual precisó que los equipos de rescate inspeccionaron la zona con una cámara submarina.
Según la nota, el vehículo cayó en una grieta de hielo de unos tres metros de ancho, en un punto donde la profundidad alcanza los 18 metros.
Por su parte, el gobernador de la región de Irkutsk, Ígor Kóbzev, detalló mediante su canal de Telegram que el accidente ocurrió cerca del cabo Hoboi, en la parte central del conocido como el Galápagos de Rusia.
Asimismo, notificó que hasta el momento fueron identificadas cinco de las víctimas, entre ellas el conductor, un residente local de 44 años, así como cuatro turistas, incluido el único superviviente.
«Los cuerpos de los fallecidos fueron localizados con ayuda de una cámara subacuática. Los equipos de rescate continúan trabajando en el punto del hundimiento», agregó Kóbzev.
En ese sentido, acotó que las autoridades pertinentes mantienen contacto con el Ministerio de Exteriores y el consulado de China en Irkutsk.
Ante el suceso el gobernador encargó a los organismos competentes realizar una inspección para detectar transportistas ilegales en las zonas turísticas.
Al respecto, el Comité de Investigación abrió una causa penal por la presunta prestación de servicios que no cumplían con los requisitos de seguridad.
Frente a los acontecimientos, la embajada de China en Rusia declaró a la agencia Sputnik que están al tanto de la situación, y mantienen comunicación con el consulado general en la región el cual mantiene contacto y coordinación con las autoridades locales.
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