En un comunicado difundido por los medios nacionales, Aoun advirtió que la continuidad de las operaciones militares israelíes representa “un flagrante acto de agresión destinado a frustrar los esfuerzos diplomáticos que el Líbano realiza con naciones hermanas y amigas, en primer lugar Estados Unidos, para estabilizar el país y poner fin a las hostilidades”.
El mandatario condenó enérgicamente las incursiones ejecutadas por Israel por tierra y mar, dirigidas contra la zona de Sidón y localidades del valle de la Bekaa.
Señaló que estas acciones constituyen una nueva violación de la soberanía libanesa y un claro incumplimiento de las obligaciones internacionales, además de reflejar un desconocimiento de las resoluciones de las Naciones Unidas, en particular la 1701, que exige el cese de las hostilidades y el respeto a la integridad territorial del Líbano.
Aoun reiteró su llamado a los países que promueven la estabilidad regional para que asuman su responsabilidad y ejerzan presión a fin de detener de inmediato los ataques, garantizar el cumplimiento de las resoluciones internacionales y evitar una mayor escalada.
Según reportes oficiales, la noche del viernes aviones israelíes bombardearon un edificio en la ciudad de Riyaq, en el distrito de Baalbek, en el este del país, con un saldo de 10 muertos y más de 30 heridos.
Asimismo, se registraron ataques aéreos en las llanuras de Qasr Naba y Tamnin al-Tahta, en el distrito de Baalbek, así como en la zona de Al-Shaara, al pie de la cordillera oriental libanesa.
En el sur, fuerzas israelíes atacaron el campamento de refugiados palestinos de Ain al-Hilweh, en Sidón, donde murieron dos personas.
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