De acuerdo con el organismo, el 98.5 por ciento de los nuevos puestos creados correspondió al empleo formal, con 131 mil 901 plazas adicionales, mientras la tasa de desocupación abierta se situó en 5.0 por ciento.
Sin embargo, los datos también revelan que la informalidad continúa siendo uno de los principales problemas estructurales.
Aunque se redujo 1.4 puntos porcentuales respecto a 2024, la tasa promedio anual se mantuvo en 54.1 por ciento, lo que implica que más de la mitad de la población ocupada carece de plena protección social y estabilidad laboral.
En el cuarto trimestre, el total de trabajadores ascendió a cinco millones 168 mil 878, con un aumento interanual de 117 mil 948 empleos netos.
No obstante, la informalidad se situó en 54.2 por ciento en ese período, confirmando que el crecimiento del empleo aún no logra transformar de manera sustancial la estructura del mercado laboral.
De este modo, aunque el país exhibe avances en la creación de puestos formales y bajos niveles de desempleo en comparación con años anteriores, la estructura del mercado laboral aún muestra debilidades importantes.
La elevada proporción de trabajadores en el sector informal continúa limitando la calidad del empleo y el acceso universal a la seguridad social, lo que constituye uno de los grandes retos pendientes para la economía dominicana.
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