“La economía estatal debe ocupar verdaderamente los “puntos altos de mando estratégico” de la economía, desempeñando un papel de liderazgo y convirtiéndose en el “pilar nacional” en la nueva era”, sostuvo el líder partidista.
Al intervenir en la Conferencia Nacional sobre el estudio, la comprensión e implementación de las Resoluciones 79 y 80 del Buró Político sobre desarrollo de la economía estatal y de la cultura vietnamita, respectivamente, To Lam subrayó que el Estado debe controlar firme y eficazmente los sectores necesarios para garantizar la soberanía y la estabilidad.
En áreas donde solo el Estado debería desempeñar un papel protagónico se deben diseñar mecanismos que permitan al sector privado participar, competir y desarrollarse conjuntamente, señaló.
Sin embargo, allí donde la intervención estatal es innecesaria o ineficaz, “se debe implementar una reestructuración decidida conforme a los principios del mercado, garantizando la transparencia, combatiendo los grupos de interés, las negociaciones encubiertas, la manipulación y el lucro cesante”, remarcó.
La economía estatal –dijo- debe realizar contribuciones innovadoras a la autosuficiencia nacional, garantizando la estabilidad y una intervención oportuna ante riesgos sistémicos.
To Lam señaló que en los últimos años la economía estatal, junto con la privada, constituyeron dos pilares importantes de la economía de mercado de orientación socialista.
El sector privado se tornó cada vez más dinámico, contribuyendo significativamente al crecimiento, y simultáneamente la economía estatal desempeña un papel protagónico, garantiza importantes equilibrios, estabilidad y regulación macroeconómica, y desempeña tareas estratégicas a mediano y largo plazo, apuntó.
Por lo tanto, indicó, en la nueva fase de desarrollo del país la economía estatal debe concretarse en cinco pilares principales, el primero de los cuales es la seguridad y soberanía económica, para lo cual debe controlar los recursos vitales, desde la energía y la infraestructura estratégica, hasta las finanzas y las plataformas digitales esenciales.
“Este control no tiene como objetivo la monopolización, sino garantizar la soberanía, evitar la dependencia, responder proactivamente a las fluctuaciones, proteger los intereses nacionales en todas las situaciones y tener un efecto dominó en toda la economía”, esclareció.
La economía estatal, además, debe ser la base de la regulación, la estabilidad y la resiliencia, impulsar al sector privado, fomentar la innovación y el empleo de las tecnologías clave, y ser la piedra angular de los estándares de gobernanza y la integridad del servicio público en este ámbito.
To Lam insistió en que estos cinco pilares deben traducirse en programas de acción concretos con objetivos claros, indicadores mensurables, plazos, mecanismos de seguimiento y sanciones.
De lo contrario, advirtió, el liderazgo de la economía estatal quedará en un mero eslogan, mientras el país pagará las consecuencias con el desperdicio de recursos, la disminución de la competitividad y el deterioro de la confianza social.
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