En su página web oficial, el organismo multilateral citó un informe de la JIFE, según el cual la circulación de esa sustancia continúa siendo el mercado de drogas ilícitas de más rápido crecimiento en el mundo.
Además, el estudio indica que existe un aumento de la producción en América del Sur que impulsa la expansión hacia Asia y África.
Asimismo, el tráfico hacia Europa occidental y central creció drásticamente, mientras que la fabricación ilegal de drogas sintéticas sigue incrementándose, explica el texto.
En África, los opioides farmacéuticos, incluidos los productos de baja calidad, constituyen el problema más preocupante, mientras que la región del sur de Asia posee un tercio de los consumidores estimados a escala global, indica.
También señala que la metanfetamina es la principal amenaza en Asia oriental y sudoriental, donde se registran récords de incautaciones.
No obstante, la ONU resaltó que en 2025 la existencia de “un sistema internacional de alerta temprana permitió interceptar un cargamento de sustancias químicas utilizadas para la fabricación de fentanilo, con el cual se podría producir hasta mil 600 millones de dosis potencialmente letales».
En su reporte, la JIFE resaltó que lo anterior puso de relieve el papel fundamental de la cooperación para combatir el tráfico ilícito.
La Junta es un órgano independiente y cuasi judicial de las Naciones Unidas, encargado de supervisar la aplicación de los tratados internacionales para la fiscalización de drogas.
En virtud de esos acuerdos, los gobiernos proporcionan estimaciones e informes estadísticos para supervisar el cultivo, la fabricación y el comercio de sustancias, con el fin de garantizar su disponibilidad exclusivamente para fines médicos y científicos.
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