De acuerdo con el canal, múltiples agencias y unidades policiales fueron puestas en máxima alerta tras recibir información de inteligencia sobre un posible ataque inminente. Las autoridades investigan si detrás de la amenaza hay un actor vinculado a un Estado foráneo.
El golpe podría ejecutarse en los próximos días, advirtió una fuente del caso citada por TV4, confirmando la gravedad de la situación que mantiene en vilo al país escandinavo.
Varias dependencias suecas trabajan en coordinación con socios internacionales para esclarecer los detalles de la operación hostil. La policía nacional recibió la orden de monitorear de cerca cualquier evento significativo relacionado con el suministro energético.
Analistas consultados en Estocolmo señalaron que este nivel de alerta sin precedentes refleja la creciente vulnerabilidad de los sistemas eléctricos en la región, especialmente tras los recientes sabotajes a gasoductos en el Báltico.
Expertos en seguridad nórdica advierten que la infraestructura crítica se ha convertido en un blanco prioritario en el actual contexto geopolítico, lo que exige una cooperación más estrecha entre los países miembros de la OTAN en la zona.
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