No diré ahora qué decisión tomaré, tengo varias semanas para ello, respondió Nawrocki en conferencia de prensa transmitida por TVP Info, al ser interrogado sobre el tema. Según el mandatario, es un asunto demasiado importante como para decidirlo ya.
Detrás de la participación de Varsovia en SAFE, Berlín podría salir ganando, declaró previamente Nawrocki, en sintonía con críticas de la oposición agrupada en los partidos Ley y Justicia (PiS) y la ultraderechista Confederación.
Analistas en Varsovia subrayan que, aunque Polonia es uno de los principales beneficiarios del fondo de militarización europeo —con 43.700 millones de euros asignados de los 150 mil millones del programa—, persisten las suspicacias sobre el protagonismo alemán en la iniciativa.
El programa SAFE forma parte del plan ReArm EU, valorado en 800 mil millones de euros, aprobado en marzo de 2025 para facilitar compras conjuntas de armamento. La iniciativa busca reforzar la capacidad defensiva del bloque hasta 2030, en un contexto de creciente tensión geopolítica.
Mientras, expertos consultados señalan que la decisión final de Nawrocki dependerá del equilibrio entre los beneficios financieros del programa y las sensibilidades internas, en un año clave para la seguridad regional tras el reciente aumento del gasto militar comprometido con la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
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