En un comunicado emitido en esta capital, la organización afirmó que nadie tiene el derecho de invadir ningún país y calificó el suceso como un acto terrorista y de agravio a la soberanía cubana.
Denunció asimismo que el país antillano lleva más de 60 años bajo asedio, tanto en la frontera como dentro de su territorio, con un saldo de muerte y destrucción.
“Los cubanos de todo el mundo que queremos a nuestro país no deseamos que se le dañe con nada y menos que sean otros cubanos a los que se instrumentalicen para realizar dichos ataques”, enfatizó la ACRC que además también respaldó el accionar de los guardacostas cubanos.
Remarcó a modo de conclusión la nota que a Cuba hay que protegerla, no atacarla.
Según divulgó el Ministerio del Interior de Cuba, durante la víspera una lancha rápida con matrícula de Florida FL7726SH fue neutralizada en la zona noreste del canalizo El Pino, en cayo Falcones, municipio Corralillo.
La embarcación transportaba 10 personas armadas que, según declaraciones preliminares de seis de sus ocupantes, tenían intenciones de realizar una infiltración con fines terroristas.
Durante la operación se hallaron fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal (cocteles molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje.
Como consecuencia del enfrentamiento armado entre los guardacostas y los armados, todos cubanos residentes en Estados Unidos, resultaron abatidos cuatro agresores y otros seis sufrieron lesionados, mientras que un comandante cubano también resultó herido.
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