Así lo difundió el periódico O Estado de S.Paulo, el cual dijo que esa información consta en un levantamiento realizado por el Partido de los Trabajadores (PT), que identificó pagos en plataformas digitales para patrocinar contenidos críticos al mandatario después del desfile de la escuela de samba Académicos de Niterói en Río de Janeiro.
La lista, de 70 páginas y que circula en el Palacio del Planalto, reúne nombres de políticos y creadores de contenidos, entre los cuales figura el alcalde de São Paulo, Ricardo Nunes, señalado como el que más recursos desembolsó, con valores entre 600 y 699 reales (116 a 36 dólares) por los anuncios.
De acuerdo con el diario, senadores, diputados federales y estaduales, concejales e incluso familiares de políticos habrían participado en una acción articulada para ampliar el alcance de mensajes que asociaban el desfile con críticas al Gobierno.
En la relación también aparece el empresario Renato Bolsonaro, hermano del expresidente Jair Bolsonaro y precandidato a diputado federal por el Partido Liberal (PL).
Según el diario, el caso amplía el debate sobre los límites de la publicidad pagada en redes sociales y su impacto en el panorama político y electoral brasileño.
El PT presentó la semana pasada cinco acciones ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) en las cuales sostienen que Flávio Bolsonaro, el Partido Liberal, el gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, y aliados habrían utilizado contenidos falsos con el objetivo de influir en el escenario electoral.
Las publicaciones patrocinadas vincularon a Lula con acusaciones de corrupción y cuestionamientos relacionados con sectores religiosos, especialmente evangélicos, luego de que un segmento del desfile en su honor criticara a conservadores con disfraces que representaban latas con la inscripción “familia en conserva”.
El portal Brasil 247 recordó que la legislación vigente prohíbe el impulso pagado de propaganda electoral negativa.
Sin embargo, el TSE propuso un entendimiento según el cual las críticas a gobiernos, aunque sean patrocinadas en redes sociales, no configurarían propaganda anticipada negativa, siempre que no hagan referencia directa a elecciones, añadió el medio.
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