Según un mensaje difundido en redes sociales, el jefe de Gobierno precisó que la decisión fue adoptada durante una reunión del Consejo de Defensa.
Debemos tener en cuenta la creciente probabilidad de atentados en toda Europa, advirtió Orbán.
El líder magiar sostuvo que esto ha ocurrido últimamente, especialmente en países donde reside un número significativo de migrantes.
Hungría se encuentra en una situación mucho mejor, pero también estamos elevando un nivel la preparación ante la amenaza terrorista, declaró el mandatario.
Analistas locales señalan que la medida refleja la preocupación de los países europeos ante posibles represalias por la escalada del conflicto.
La alerta se produce tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
El sábado, el Ministerio de Defensa israelí confirmó una operación «preventiva» contra Irán, mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció «importantes operaciones militares» para contrarrestar supuestas amenazas del programa nuclear persa.
Expertos internacionales advierten que la respuesta iraní, que incluyó el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en la región, podría desencadenar una espiral de violencia con consecuencias impredecibles para la seguridad global.
La decisión húngara contrasta con la postura de otros miembros de la Unión Europea, en un contexto donde las negociaciones diplomáticas en Ginebra entre Teherán y Washington quedaron eclipsadas por el estallido de las hostilidades.
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