El titular del organismo, Tengku Zafrul Abdul Aziz, señaló que la nación es altamente dependiente del comercio exterior y que buena parte de sus exportaciones e importaciones de alto valor transitan por el espacio aéreo de esa región.
Indicó que las restricciones y cierres de rutas aéreas obligaron a desvíos y cancelaciones de vuelos, lo cual incrementa el consumo de combustible, eleva los costos logísticos y retrasa el transporte de carga.
Zafrul subrayó que el mercado petrolero reaccionó de forma inmediata ante el aumento de las tensiones, debido a la cercanía de la zona del conflicto con rutas estratégicas para el suministro de crudo, lo que presiona al alza los precios.
Añadió que la inestabilidad global también impulsa a los inversionistas a refugiarse en activos como el dólar estadounidense y el oro, lo que genera salidas de capital y presiones adicionales sobre la moneda nacional.
El funcionario precisó que el impacto final sobre los precios internos dependerá de la duración del conflicto, al advertir que una prolongación de la crisis podría traducirse en mayores costos para consumidores y empresas.
Estas declaraciones surgen tras la escala del conflicto en Medio Oriente el pasado 28 de febrero, cuando los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán desencadenaron una guerra en la región con consecuencias mundiales.
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