“La exportación de cocaína es cada vez más ecuatoriana. El presidente Noboa debe lograr asegurar más sus puertos y aeropuertos… podemos ayudar”, escribió el jefe de Estado en su cuenta de la red social X.
Informó asimismo que ordenó poner un radar moderno en Ipiales (ciudad del sureste limítrofe con Ecuador) para el rastreo de naves ilegales.
No obstante, planteó que el mayor problema es el paso por las selvas y los ríos, en tanto aseguró que vigilancia de las armadas de los dos países en el paso de los afluentes hídricos es fundamental.
Las relaciones entre Ecuador y Colombia están atravesadas actualmente por un conflicto arancelario tras la decisión del primero de imponer un arancel del 30 por ciento a los productos neogranadinos.
A finales de enero, Noboa informó que la medida se mantendría “hasta que exista un compromiso real [por parte de Colombia] para enfrentar juntos el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera”.
Después de que el Gobierno colombiano respondió con la misma moneda, Ecuador elevó los aranceles a un 50 por ciento y otro tanto hizo el país neogranadino.
Según un borrador de decreto del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, con la política del Ejecutivo ecuatoriano, “las importaciones de Colombia caerían 75 por ciento, lo cual es equivalente a 640 millones de dólares menos”, en comparación con los datos de 2025.
De los principales 20 productos afectados, 15 tenderían a reducir completamente sus importaciones, acotó.
Por otra parte, el escenario las exportaciones colombianas caerían 79 por ciento (mil 452 millones de dólares menos), y de los 20 principales productos exportados, una docena se dejaría de exportar por completo.
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