Acompañado por la primera dama Melania Trump, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el enviado especial para Medio Oriente Steve Witkoff, Trump asistió al traslado en la Base Aérea de Dover, en Delaware.
Los militares caídos fueron identificados por el Departamento de Defensa como el capitán Cody A. Khork, de 35 años, sargento; el sargento de primera clase Noah L. Tietjens, de 42 años; sargento de primera clase Nicole M. Amor, de 39 ; sargento Declan J. Coady, de 20; mayor Jeffrey O’Brien, de 45, y el suboficial jefe Robert M. Marzan, de 54.
Trump llegó a la Base Aérea de Dover después de participar y dar un discurso en su Cumbre Escudo de las Américas, celebrada en Miami, a la que asistieron los mandatarios de la región afines a su agenda política e ideológica.
Los seis soldados, todos pertenecientes a la Reserva con base en Des Moines, Iowa, murieron cuando un dron impactó un centro de operaciones en Port Shuaiba, Kuwait, un día después del inicio de la operación militar contra Irán.
Trump anticipó en apariciones públicas previas que podrían ocurrir más bajas a causa del conflicto.
Desde que Estados Unidos e Israel lanzaron la Operación Furia Épica en la madrugada del 28 de febrero sobre Irán perdieron la vida más de mil personas a causa de los bombardeos a gran escala, entre ellas decenas de niñas de una escuela de Teherán, así como el líder supremo, ayatolá Alí Jamenei y varios altos oficiales de la dirigencia militar iraní.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó este sábado eue su país mantiene su compromiso con relaciones amistosas con los Estados vecinos, aunque subrayó que tal compromiso no invalida el derecho a la legítima defensa.
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