“Vamos a hacer todo lo posible porque los perdedores respeten al ganador”, dijo en una actividad oficial, al referirse al suministro de una nueva partida de fondos a al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) para el financiamiento de los comicios presidencial y parlamentario.
Comentarios en redes sociales consideraron que aludió a las acusaciones de fraude contra la victoria, hace cinco años, del maestro rural Pedro Castillo, en un balotaje con la neoliberal Keiko Fujimori las que llegaron a exigir la nulidad de los comicios, legitimados por observadores nacionales e internacionales.
La declaración del mandatario fue precedida por declaraciones de Fujimori, quien intenta por cuarta vez llegar a la Presidencia y anoche, en una entrevista televisiva, insistió en cuestionar la limpieza de aquella segunda vuelta.
Una prolongada investigación parlamentaria sobre los comicios, a cargo de legisladores de la mayoría afín al partido fujimorista Fuerza Popular, solo recomendó seguir indagando, sin haber encontrado pruebas de fraude.
Por su parte, otro candidato presidencial neoliberal, Rafael López-Aliaga, dijo ayer en una actividad proselitista que “no le crean a encuestas mentirosas, no pagamos nada a las encuestadoras»,
Lo dijo horas antes de la divulgación de un sondeo en el que figuraba segundo tras Fujimori, tras meses de encabezar las preferencias electorales.
López-Aliaga alegó también fraude en 2021, cuando quedó fuera en la primera ronda electoral y, cuando esta vez figuraba primero, se quejaba alegando que tenía mayor porcentaje de apoyo que el que lo arrojado por los sondeos.
Sobre la encuesta reciente de la empresa Datum, en la que Fujimori alcanza el primer lugar con 10,7 por ciento y López-Aliaga baja al segundo con 10 por ciento, el analista Jeffrey Radzinsky opinó que ambos han llegado a lo más alto de sus posibilidades o es posible que sufran mermas.
El analista Kristhian Wharton atribuyó la caída de López-Aliaga, mayor que el leve aumento de Fujimori, a presuntos vínculos con círculos evangélicos impredecibles y asesores que le diseñan una insostenible estrategia de insultos y difamación.
El periodista Omar Coca opinó que el declive del candidato del partido Renovación Popular era previsible por la escasa asistencia a sus mítines, la inclusión de desgastados exfujimoristas y su recurrentes mentiras y ataques sin fundamentos.
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