La conversación tuvo lugar la víspera y solo se conoce de momento la versión del mandatario galo, reflejada en su cuenta en X, sobre un conflicto que entró este lunes en su decimoséptimo día, tras la agresión de Estados Unidos e Israel contra el país persa.
Según Macron, en su intercambio de criterios con Pezeshkian le expresó que solo un nuevo escenario político y de seguridad garantizará la paz y la seguridad para todos en la región.
Al respecto, subrayó la visión de Francia, la misma que esgrimen occidente, Estados Unidos e Israel, de que Irán deberá renunciar al arma nuclear –la cual Teherán asegura no buscar-, tratar la amenaza que representa su programa de misiles balísticos y dejar sus actividades regionales e internacionales de desestabilización.
De igual manera, lo instó a permitir que la libertad de navegación sea restaurada en el estrecho de Ormuz, por el que transitan a diario unos 20 millones de barriles de petróleo, la quinta parte de la producción mundial.
Macron también demandó a su contraparte detener de inmediato ataques que calificó de inaceptables contra sus vecinos, ya sean de manera directa o a través de aliados.
En respuesta a la agresión lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, Irán comenzó a disparar misiles y drones hacia Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán, Bahréin e Irak, con el argumento de que sus blancos son las bases militares y los intereses de Washington, y no propiamente sus vecinos, quienes denuncian tal conducta.
De acuerdo con el presidente galo, le reiteró a Pezeshkian que Francia actúa en el Medio Oriente desde una postura defensiva, por lo que considera inaceptable que sus intereses sean atacados.
“La escalada sin precedentes de la que somos testigos sumerge a toda la región en el caos, con grandes consecuencias actuales y la el futuro. El pueblo de Irán, como los otros de la región, pagan el precio”, escribió.
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