En una visita al sitio Naval Group de Nantes-Indret, donde iniciaron las labores de construcción del coloso de última generación, el mandatario afirmó que ese nombre representa el espíritu de resistencia francés y el objetivo de siempre ser libres.
Se trata de un gran proyecto del país, del ejército, de la investigación y de nuestra industria, subrayó a propósito del portaviones que tendrá mayor longitud y grosor, 310×85 metros, que su predecesor (260×64).
De acuerdo con el jefe de Estado, la motonave costará 10 mil millones de euros, el 90 por ciento de esa cifra –aseguró- en beneficio directo de empresas nacionales.
Macron consideró al portaviones de 80 mil toneladas de desplazamiento y dos reactores nucleares un elemento indispensable de la capacidad de disuasión de Francia.
A propósito de su visita, comentó que tuvo la oportunidad de ver las primeras piezas del gigantesco artefacto.
Al igual que otros líderes europeos, el presidente francés defiende el rearme del viejo continente, ante la alegada amenaza de Rusia, para lo que argumenta el conflicto en Ucrania, y el nacionalismo estadounidense bajo la presidencia de Donald Trump, quien parece poco dispuesto a asumir alianzas tradicionales, incluso en el seno de la OTAN.
En ese sentido, reiteró que para el 2027 el país doblará el presupuesto de su ejército.
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