Este progreso refleja un modelo de desarrollo que va más allá del crecimiento económico, con un énfasis en el desarrollo humano sostenible e integral, valoró el diplomático en entrevista concedida a la agencia de noticias VNA a propósito de conmemorarse este viernes el Día Internacional de la Felicidad.
Baker remarcó que la inversión en las personas y la cultura es un factor esencial para lograr la felicidad de la población, y señaló que “en los dos años que llevo aquí he escuchado constantemente a los líderes destacar la importancia de apoyar al pueblo vietnamita e invertir en su futuro”.
Destacó de modo particular las inversiones que se realizan en el sistema educativo, así como el apoyo a docentes y estudiantes, y también para la promoción de la cultura, en tanto componente fundamental del desarrollo.
“La inversión continua del Gobierno en estos ámbitos es una señal muy positiva y demuestra una clara comprensión de las prioridades necesarias para sostener el progreso y permitir que Vietnam siga avanzando en los próximos años”, valoró.
Aseguró además que la Unesco continuará colaborando con la nación indochina para promover un desarrollo sostenible e inclusivo, y asegurar que los avances en ciencia y tecnología beneficien a toda la población, incluidas las comunidades más remotas y vulnerables.
De acuerdo con el informe de Naciones Unidas “Felicidad Mundial 2026”, recientemente publicado, el pasado año Vietnam ocupó el puesto 46 en ese ranking mundial.
El XIV Congreso Nacional del Partido Comunista (PCV), celebrado en enero último, trazó como objetivo para 2030 que el país figure entre los 40 con el índice de felicidad más alto del mundo.
Para esa fecha se prevé además alcanzar un Índice de Desarrollo Humano (IDH) de aproximadamente 0,8 y aumentar gradualmente el ingreso per cápita hasta llegar a ocho mil 500 dólares.
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