Un comunicado divulgado en el sitio oficial de la Presidencia de la República indica que en el acto participaron además otros altos funcionarios del Estado y el Gobierno italiano, entre ellos el ministro de Defensa, Guido Crosetto, así como el presidente de la Asociación Nacional de Familias Italianas de los Mártires (Anfim), Francesco Albertelli.
El 24 de marzo de 1944 tropas de las SS alemanas, acantonadas en Roma, asesinaron a 335 personas, en represalia por una acción en esta capital del Grupo de Acción Patriótica de los partisanos, donde murieron 28 efectivos nazis, tras la cual Hitler dio la orden de ejecutar a al menos 10 italianos por cada baja de su ejército.
El crimen tuvo lugar en las Fosas Ardeatinas, unas minas abandonadas en las cercanías de la vía Apia, donde introducían a las víctimas en grupos de cinco, para ejecutarlos con tiros en la nuca, tras lo cual dinamitaron y sellaron la entrada de ese lugar donde, al culminar la Segunda Guerra Mundial, se erigió un monumento.
Al finalizar el acto, el presidente italiano colocó una ofrenda floral en homenaje a las víctimas de esa masacre, agrega la fuente.
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