Una declaración de la Mesa Política del FA recuerda los 50 años de aquel zarpazo a la democracia argentina que abrió una etapa oscura de crímenes de lesa humanidad.
El FA refirió que la sociedad argentina respondió con memoria, organización y lucha al intento de imponer el miedo, silencio y olvido.
«En ese camino ha sido fundamental el trabajo incansable de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, cuya búsqueda persistente de las niñas y niños apropiados durante la dictadura permitió que 140 nietas y nietos recuperaran su identidad, restituyendo una verdad que el terrorismo de Estado intentó borrar».
Así dice la declaración frenteamplista, que reconoce avances en el país vecino en materia de memoria, verdad y justicia, así como la reapertura de causas y juicios por delitos de lesa humanidad que hicieron posible la condena de numerosos responsables.
Pero acota que “surgen preocupaciones ante los retrocesos en materia de derechos humanos, vinculados a recortes presupuestarios, al desmantelamiento de políticas públicas y a señales de debilitamiento de políticas de género, de memoria y de protección de derechos sociales”.
Suscribe al respecto que diversos organismos han advertido también sobre riesgos de criminalización de la protesta y deterioro de la calidad institucional.
Argentina fue también tierra donde las atrocidades de la dictadura alcanzaron a 134 compatriotas uruguayas y uruguayos detenidos desaparecidos o asesinados, dice el texto.
Menciona entre las víctimas a Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo, William Whitelaw, así como la desaparición del Dr. Manuel Liberoff el 20 de mayo de 1976.
Crímenes perpetrados en el marco del Plan Cóndor, la coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur que extendió el terrorismo de Estado más allá de las fronteras y asoló a nuestros pueblos, subraya el pronunciamiento del Frente Amplio.
nmr/ool













