En la Catedral Basílica, en el Casco Antiguo, en esta capital, el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, llamó a vivir estos siete días “de manera distinta”, como una oportunidad para detener el ruido y la prisa, y reflexionar sobre el sentido de la vida.
Recordó que Cristo sigue siendo crucificado hoy en la corrupción, la injusticia, la violencia, la soledad de los ancianos, el sufrimiento de los enfermos y la falta de oportunidades para los más pobres.
Además exhortó a contemplar y acompañar a quienes cargan cruces pesadas de enfermedad, fracaso o rechazo.
El líder religioso también animó a quienes no pueden asistir físicamente a los templos a convertir sus hogares en pequeños santuarios, ofreciendo sus sufrimientos como oración y unión con la Iglesia.
Durante su mensaje, Ulloa destacó que esta es la semana “más grande y santa del año” e instó a meditar sobre el papel de cada creyente en la Pasión de Cristo: “¿Quién soy yo en este momento?”, cuestionó, señalando que muchas veces se actúa con fe inconstante, miedo o indiferencia.
El Domingo de Ramos, que conmemora la entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalén, es uno de los episodios más significativos narrados en los evangelios, señalaron feligreses.
Según la tradición bíblica, Jesús fue recibido por una multitud que lo aclamaba como rey, mientras extendían mantos y agitaban ramas de palma a su paso, en señal de respeto y reconocimiento.
Para muchos, esta fecha representa una mezcla de alegría y recogimiento espiritual. En la actualidad, la celebración se manifiesta a través de procesiones, bendición de palmas y la participación activa de los fieles, quienes recrean de forma simbólica aquel recibimiento.
De acuerdo con Azael Batista, miembro del Consejo Económico de la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Parita, muchas familias conservan estos ramos benditos en sus hogares como signo de protección, colocándolos detrás de puertas, en camas o cunas.
Por su parte, el Ministerio de Seguridad (Minseg) puso en marcha un operativo integral para garantizar la tranquilidad de nacionales y extranjeros durante la conmemoración de la Semana Santa.
De acuerdo con el titular de esa cartera, Frank Ábrego, poco más de 26 mil uniformados están distribuidos en 456 puntos de cobertura en todo el país.
“Actuaremos con determinación y respeto a los derechos humanos. Queremos días de recogimiento y convivencia familiar; a la ciudadanía le pedimos prudencia y colaboración”, destacó.
rgh/ga













