La pareja presidencial, desde el centro de reclusión en Nueva York, donde permanecen secuestrados desde el pasado 3 de enero, hablan “con serenidad, con fe y con el corazón puesto en Cristo”.
El texto hace mención a versículos bíblicos y salmos, y afirman que este día no puede ser de «desesperanza, sino de confianza en Dios, de firmeza espiritual y de esperanza».
Maduro y Cilia recordaron la entrada de Jesús a Jerusalén y la alegría con que sus discípulos lo recibieron, y expresaron debe ser ese el espíritu del Domingo de Ramos en que en pueblo “reconoce la presencia de Dios, alza su voz con fe y no se rinde ante la oscuridad”.
Que nadie calle la verdad, la esperanza, la fe de “un pueblo que confía en Cristo y que sabe que Dios acompaña a los humildes, a los que perseveran y a los que no se apartan del camino del bien”, afirmaron, cuando algunos “quisieron silenciar esa esperanza”.
El mandatario bolivariano y la primera combatiente hablaron de la enseñanza dejada por Cristo y resaltaron que la grandeza verdadera no está en dominar, en oprimir, en humillar, «sino en servir, en acompañar, en sostener y en entregar la vida por amor”.
Señalaron que por eso “debernos cuidar el alma de la nación” para que Venezuela sea casa de oración, de respeto y de encuentro.
Limpiemos el corazón del odio, la división y el egoísmo, y “abramos paso al perdón, a la reconciliación y a la paz”, subrayaron.
Asimismo, exhortaron a no olvidar la lección silenciosa de la viuda pobre en el Evangelio, y manifestaron que así es el amor verdadero: humilde, sencillo, sin ostentación, pero inmenso ante los ojos de Dios.
“Así es también la fe del pueblo: pequeña en apariencia para los soberbios, pero gigantesca en su fuerza moral”, destacaron.
La pareja presidencial clamó por los más humiles y remarcó que allí está la medida de la justicia verdadera, “en la compasión, la solidaridad y en la capacidad de reconocer a Cristo en el rostro del otro”.
Finalmente, convocaron en este Domingo de Ramos, a levantar la fe y la oración, para que haya “unión nacional, reencuentro entre todos y todas, reconciliación sincera y paz con justicia para nuestra Patria”.
“Que Dios bendiga a Venezuela y que Cristo redentor nos acompañe siempre”, exaltaron.
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