El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, inauguró el complejo que, según él, va más allá de la infraestructura física y o calificó como un «salto estratégico» para posicionar a Addis Abeba como un centro líder en investigación científica, seguridad sanitaria y avances tecnológicos. Cuenta con 40 laboratorios totalmente equipados, plataformas avanzadas de genómica y bioinformática, herramientas que permitirán a los científicos locales participar en investigaciones de vanguardia a escala global.
Un aspecto clave de las instalaciones es su centro de bioequivalencia, que garantizará la calidad, la seguridad y la eficacia de los medicamentos producidos a nivel nacional.
Se espera que este desarrollo reduzca significativamente la dependencia de Etiopía de los productos farmacéuticos importados, al tiempo que fortalece la capacidad de producción local.
“Al vincular la ciencia con la formulación de políticas, el complejo apoyará la mejora de la atención médica, reforzará la preparación ante emergencias y fortalecerá la resiliencia frente a futuras amenazas para la salud pública”, expresó Ahmed en su cuenta de la red social X.
Subrayó además que la iniciativa se alinea con la ambición más amplia de alcanzar una mayor independencia en sectores críticos mediante la innovación nacional y el desarrollo sostenible.
El nuevo complejo del Instituto de Investigación Armauer Hansen es más que un centro de investigación; es un símbolo audaz del compromiso de Etiopía con un futuro más saludable y autosuficiente, y una contribución significativa a la ciencia de África, concluyó.
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